No.
No serás tú quien vea que traje me estoy poniendo para ir a cenar.
No serás tú quien me mire cómo duermo desde el otro lado de la cama.
No serás aquel que me acompañe a mi primer día de trabajo porque estoy nerviosa.
Ni serás esa persona que consiga hacerme sonreír en mis momentos más tristes.
No.
No vas a ser esa persona que me haga delirar día a día.
No vas a ser quien consiga un beso de estos labios.
No vas a ser el alma viva que encienda este motor.
Ni serás el león que devore a su presa en una noche desenfrenada.
No.
Nunca llegarás a ser esa persona que se sienta a mi lado y me escucha.
Nunca conseguirás un escalofrío de esta espalda.
Nunca verás el brillo de mi mirada.
Nunca obtendrás un "te quiero" de mi voz.
Otra persona vendrá y me tratará como me merezco.
Otra persona arropará sus brazos en mi cuerpo.
Otra persona valorará el elevado tono de mi risa.
Otra persona me confesará que me ama.
Llegará alguien que me mime como nunca nadie lo había hecho.
Llegará alguien que me acepte con mis defectos y virtudes.
Llegará alguien al que yo le haga tan feliz que me pedirá compartir la vida juntos.
No será contigo, no eres lo que decías ser. Y ante todo me quiero.
No serás:
Ni mi media naranja.
Ni mi último amor.
Ni quien me dé los buenos días al despertarse.
Ese al que llaman pareja; no serás tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario